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miércoles, 28 febrero 2024

El Rey Carlos III será operado de la próstata tras la preocupante cirugía abdominal de Kate Middleton

Momentos convulsos para la Familia Real británica, que parece no haber comenzado 2024 de la mejor manera posible en lo que a salud se refiere. Tan solo 90 minutos después de que saliese a la luz que Kate Middleton se encuentra ingresada en un hospital londinense en el que se ha sometido a una operación abdominal -de la que no se ha revelado ningún detalle en el comunicado emitido por Kengsinton Palace- la Casa del Rey ha anunciado que Carlos III también pasará por quirófano en los próximos días para ser intervenido de la próstata.

«Como miles de hombres cada año, el Rey necesita someterse a un tratamiento por un agrandamiento de la próstata. La condición de Su Majestad es buena y acudirá al hospital la próxima semana para una intervención correctiva» ha informado en un escueto texto difundido a los medios de comunicación el Palacio de Buckingham.

Una operación que no reviste gravedad, con la que Carlos III buscaría prevenir futuros problemas de próstata -debidos a su edad, 75 años- y que obligará al monarca a cancelar todos sus compromisos oficiales durante un periodo de tiempo que se espera que sea breve.

PREOCUPACIÓN POR KATE MIDDLETON

Aunque el Palacio de Kengsinton ha asegurado que la cirugía abdominal de la Princesa de Gales estaba planificada y no reviste gravedad, el hecho de que la obligue a permanecer ingresada en el hospital entre 10 y 14 días, y la falta de información sobre el motivo de la intervención -además del hecho de que no reaparecerá hasta después de Semana Santa- ha desatado una gran preocupación en Reino Unido.

El hecho de que Kate tuviese actos en su agenda oficial para la próxima semana y los haya cancelado todos, al igual que el Príncipe Guillermo -volcado en acompañar a su mujer en su recuperación- ha provocado que se especule con que no se trataría de una cirugía planificada como se ha dicho, y ha desatado todas las alarmas acerca de su estado de salud.

Tanto es así que la Casa Real ha salido al paso de los rumores y ha asegurado a diferentes medios de comunicación británicos que la operación de la Princesa de Gales no está relacionada con un problema «canceroso» y que la nuera del Rey Carlos se encuentra «bien».