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miércoles, 21 febrero 2024

La rinoplastia, la solución para conseguir la nariz de tus sueños

La Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética (SECPRE) afirma que cada año en España se realizan unas 10.000 operaciones de cirugía nasal. Todas estas intervenciones se agrupan bajo el nombre de rinoplastia, aunque no todas ellas se llevan a cabo por los mismos motivos o para corregir las mismas imperfecciones.

¿Qué es la rinoplastia y cómo funciona?

La rinoplastia es, por definición, la intervención quirúrgica que pretende mejorar el aspecto exterior de la nariz buscando una mejor consonancia con el resto de la cara. En todas las operaciones de este tipo se corrige un defecto estético, lo que da lugar a la rinoplastia estética. Sin embargo, en muchas ocasiones el motivo que lleva al paso por el quirófano es atender algún problema de funcionalidad o de salud.

Sea como fuere, todas las rinoplastias, y existen diversos tipos, ofrecen como resultado una mejora estética, de salud y funcionalidad importante. Con ellas el paciente o la paciente gana en autoestima y confianza.

La rinoplastia debe realizarla un cirujano experimentado, quien debe asesorar previamente al paciente sobre los resultados de la intervención en función de los objetivos deseados. Las operaciones pueden realizarse a partir de los 16 años, aunque si todavía se está en plena fase de adolescencia, antes de ser mayor de edad, conviene tener el respaldo de los padres y la garantía de seguridad de los doctores.

Estos procesos quirúrgicos suelen tener una duración de una a dos horas y requieren ingreso hospitalario. Se llevan a cabo en un quirófano bajo anestesia local y sedación o anestesia general. El procedimiento generalmente consiste en separar la piel de la nariz del hueso y el cartílago, corregir estas estructuras para posteriormente redistribuir la piel y suturar.

¿Cuáles son los beneficios de la rinoplastia estética?

Se habla de rinoplastia estética cuando el propósito principal para someterse a esta intervención es corregir algún defecto estético. No obstante, todas las operaciones acaban mejorando la funcionalidad nasal. La rinoplastia es una de las cirugías estéticas con mayor número de beneficios.

Con ella podemos corregir el tamaño de la nariz, el volumen y anchura, la posición de las ventanas o el perfil, cambiando la forma de la punta nasal o mejorando las fosas. La asimetría es otro defecto sobre el que se actúa. Y si atendemos a problemas de salud, el aspecto positivo más relevante es que el paciente consigue mejorar su respiración.

Otro detalle interesante de este tipo de intervención es que es mínimamente invasiva y totalmente segura. Además, las innovaciones constantes en medicina consiguen que aparezcan nuevas técnicas, como la cirugía con ultrasonidos, que minimizan los problemas posoperatorios y garantizan un resultado óptimo.

¿Cuáles son los diferentes tipos de rinoplastia que existen?

Son unas 10.000 intervenciones de rinoplastia las que se ejecutan cada año en España. Y cada paciente y nariz son únicos. Por tanto, hablar de tipos de rinoplastia obliga a generalizar un poco, agrupar bajo un mismo conjunto distintos tipos de operaciones.

Dentro de la rinoplastia tradicional, por ejemplo, podemos hablar de rinoplastia abierta o cerrada. La cerrada es la que se realiza desde las fosas nasales, en su interior. La rinoplastia abierta obliga a una pequeña incisión exterior que es prácticamente imperceptible.

A su vez, al hablar de rinoplastia abierta podemos acudir a métodos tradicionales, que son más traumáticos e invasivos y obligan a aplicar al paciente anestesia general; o bien técnicas más evolucionadas como la rinoplastia ultrasónica.

Mediante esta fórmula lo que se hace es utilizar un bisturí piezoeléctrico que funciona con ondas sonoras. Esto asegura un menor nivel de invasión y un posoperatorio mucho más liviano. La rinoplastia de este tipo ofrece resultados más naturales y únicamente requiere anestesia local. Además, los taponamientos de las fosas nasales que son obligatorios durante varios días con la rinoplastia con martillo y escoplo son solo necesarios por unas horas con esta técnica.

Más allá de intervenciones abiertas o cerradas se puede hablar de perfiloplastia, que es un proceso que incluye tanto la rinoplastia como la mentoplastia, para corregir todo el perfil facial del cliente incluyendo el mentón; o de septoplastia, cuando la operación lo que pretende es corregir la desviación del tabique nasal.

¿Qué resultados se pueden esperar después de una rinoplastia?

Las intervenciones de cirugía estética en la nariz y el perfil facial comienzan a ofrecer resultados visibles de manera inmediata. No obstante, el aspecto final no es definitivo hasta pasados unos meses desde la operación.

La hinchazón más llamativa desaparece alrededor del sexto mes e incluso puede perdurar un tiempo más en la punta de la nariz. La piel también tarda un tiempo en reacondicionarse a los cambios provocados en la silueta nasal.

En cualquier caso, las personas que pasan por quirófano para corregir algún aspecto de la anatomía de su nariz pueden volver a su vida habitual pasadas unas semanas después del procedimiento. En el caso de la rinoplastia ultrasónica, la recuperación es incluso más rápida, de modo que a partir de los cinco o siete días siguientes a la operación, ya podrán reincorporarse a sus quehaceres normales, sin riesgo a ningún incidente.

¿Cómo elegir al mejor cirujano para tu rinoplastia?

Una vez conocemos en qué consiste, para qué sirve y cuáles son los resultados de la rinoplastia, así como sus diferentes tipos, la otra gran duda a resolver es dónde someterse a una intervención como esta.

La clave está en acudir a centros especializados, con doctores y personal médico ampliamente experimentado en estos procesos. El Doctor Toni Arcas Sanabre y la clínica maxilofacial en Barcelona MaxiloDexeus son una referencia en Barcelona, ya que son expertos en rinoplastia ultrasónica.

Más allá de esta opción, la idea es comprobar de manera fidedigna su trayectoria y estudiar detenidamente cuáles son sus métodos, el tipo de intervenciones que realiza, el número de las mismas, la valía del personal médico. Hasta el factor presupuestario es un condicionante a tener en cuenta, y como no, también lo es el buen nombre del centro, con valoraciones positivas de otros pacientes.