Cómo guardar la cebolla para que te dure mucho más tiempo

La cebolla, de la familia allium cepa, es quizás el único alimento que te hace llorar, pero también uno de los más básicos en cualquier despensa, ya que esta hortaliza la podemos añadir a una gran variedad de platos de nuestro día a día, ya sean verduras, tortilla de patata, ensaladas, guisados, hamburguesas… Por ese motivo, por la necesidad de tenerla casi siempre a mano y porque estos no son tiempos de derrochar y de tirar a la basura la parte de la cebolla que no has utilizado un día, en las siguientes líneas te vamos a mostrar cómo poder guardarla para que se conserve tan bien como si estuviera entera.

Valor nutricional de la cebolla

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Las cebollas tienen mucha vitamina C

Además de su utilidad, la cebolla, en cuanto atañe al valor nutricional que pueda tener, se puede decir que es muy beneficiosa, pues, por ejemplo, una ración de esta hortaliza de aproximadamente 150 gramos puede cubrir hasta el 48% de la ingesta de vitamina C que una persona necesita cada día, según indican desde la Fundación Española de Nutrición (FEN), quienes recalcan que además contiene flavonoides, calcio y hierro. Cada 100 gramos contiene 38 kilocalorías, 1’6 gramos de fibra, 1’2 gramos de proteínas, 0’25 gramos de grasa y 8’6 gramos de hidratos de carbono.

Propiedades de la cebolla

Cómo guardar la cebolla para que te dure mucho más tiempo

Lo que pocos saben de la cebolla es que contiene una sustancia volátil llamada alilo, con propiedades bactericidas y fungicidas, así como glucoquinina, una sustancia que baja el azúcar en sangre, por lo que también es conocida como la «insulina vegetal». Por todo ello, la Fundación Española de la Nutrición recomienda su consumo y destaca sus propiedades diuréticas y antisépticas. Tomar 100 gramos nos da el 8’5% del calcio que necesitamos a diario y el 11,5% de la dosis recomendada de vitamina B6, sin contar que son una fuente de fibra.

Por qué nos hace llorar

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Al cortar cebolla rara es la persona que no llora

A mucha gente no le gusta cortar cebolla porque no quiere llorar. ¿Qué por qué se produce esa reacción al hacerlo? Pues porque su planta contiene esencias volátiles sulfurosas que le confieren su sabor picante tan característico, y uno de esos componentes se disuelve con rapidez en agua y produce á́cido sulfúrico, de ahí que nos haga saltar las lágrimas cuando la cortamos. De todos modos, aunque vaya a llorar igual, a la hora de la compra hay que elegir a ser posible las que tengan el bulbo firme, sin brotes y que conserven intacta la piel. 

Alimento de los mejor conservados

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Aún partida, la cebolla se suele conservar bien

Aunque la cebolla, junto con los ajos y las patatas, es uno de los alimentos que mejor se conservan y, por tanto, que más tiempo nos dura intacto sin tener que tirarlo como otros nada más abrirlo, sigue siendo necesario aprender a conservarlas bien en casa. A continuación, te vamos a dar las claves para conservarlas y almacenarlas en buenas condiciones, así como para guardarla cortada en la nevera y permitir que dure más tiempo.

Lugar donde guardarlas

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A ser posible hay que escoger un lugar escuro pero seco y bien ventilado

Para la buena conservación de la cebolla es tan importante el escoger y comprar las mejores posibles en la verdulería o en el supermercado como guardarlas bien en nuestra casa. En primer lugar, a la hora de escogerles un sitio adecuado, es muy importante que no estén muy cerca de las patatas, ya que absorberían su humedad y se estropearían. El lugar donde las guardemos debe ser oscuro, con una temperatura constante entre 4ºC y 10ºC, y preferiblemente bien ventilado y seco. Otra opción para guardarlas es utilizando una bolsa de papel con agujeros pequeños y llenarla hasta la mitad para que circule el aire.

Enteras o cortadas

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Las puedes guardar enteras o cortadas

Para guardar una cebolla no hay que utilizar bolsas de plástico de almacenamiento, aunque podemos conservarlas con una malla o red, haciendo un nudo entre cada una para evitar que absorban la humedad al entrar en contacto entre ellas. Las enteras pueden conservarse perfectamente fuera de la nevera, pero si hemos abierto una y no la hemos consumido toda, lo mejor es guardar la parte que nos ha sobrado en el frigorífico. En ese caso, podemos colocarlas en el cajón de la nevera, siempre cubriéndolo previamente con papel absorbente y envolviendo las cebollas con el mismo para evitar la humedad.

Método de cortarlas

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Se pueden meter en bolsas individuales hasta en el congelador

Otro método para guardar una cebolla es cortarla previamente. Para que no se ponga amarilla al poco tiempo, la pelaremos bien, quitando toda la cascara, y la pondremos en un recipiente con agua durante una hora. Al sacarla, la escurriremos perfectamente y la cortaremos en trozos. Para evitar que se oxide, la guardaremos en bolsa con sellado, eliminando todo el aire que sea posible de su interior. Por último, la meteremos en la nevera, en la parte que menos humedad haya. Y también se puede guardarla a trozos congelándola. Para ello se pica y se mete en bolsas individuales en el congelador.