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sábado, 1 octubre 2022 18:36

Cómo hacer un beicon crujiente para tu hamburguesa

No sé por qué, algo tan sencillo como cocinar unas lonchas de beicon crujiente es algo que se hace tan mal en tantos sitios. Creo que puedo contar con los dedos de una mano las veces que me he encontrado un bacon crujiente perfecto, sin estar quemado y sin estar chorreando grasa. Así que si de vez en cuando os gusta añadir unas lonchas de bacon a vuestras hamburguesas caseras, seguid leyendo porque os vamos a explicar varios métodos para conseguir un bacon crujiente perfecto y, además, sin llenar toda la casa de humo.

El bacon ya preparado se puede conservar en un hermético en la nevera durante varios días, listo para consumir en frío en ensaladas o decorando platos, o para recalentar ligeramente en platos donde es preferible que esté caliente. Hay varios métodos para hacer el beicon crujiente

Método 1: Bacon crujiente perfecto en microondas

beicon crujiente

En caso de que necesitéis solamente un par de lonchas o queráis el bacon para un sándwich o ensalada, el método del microondas os puede funcionar. Se cubre un plato grande o fuente resistente al calor con tres capas de papel absorbente, se ponen las lonchas encima, juntas pero no amontonadas, y se ponen encima otras dos capas de papel, apretando un poco. A máxima potencia un minuto por cada loncha que tengamos en el plato.

Lo bueno es que el papel empapa casi el total de la grasa exudada por la panceta, pero lo malo es que la textura conseguida es muy diferente a la normal. Queda un poco seco y duro aunque perfecto para trocear y añadir a una ensalada César o a ésta con patatas y romero.

Aunque parezca mentira, hay gente a la que no le gusta la panceta frita. Sin embargo sí que se animan a utilizarla en recetas de cocina como la pasta carbonara, quiches variadas u hortalizas rellenas. Los lardones, esas pequeñas tiras de bacon que se venden ya cortadas, cuestan un ojo de la cara y se echan a perder con facilidad si no las usas. Por eso lo mejor es comprar lonchas gruesas de panceta curada, de entre 5 y 10 mm de grosor, y congelarlas puestas unas encima de otras bien envueltas.

Su alto porcentaje en grasa hace que se corten fácilmente incluso estando congeladas, y siempre que necesitemos unos trozos podremos desenvolver el paquete y cortar tiras transversalmente. El bacon aguantará perfectamente en el congelador haciéndonos felices durante al menos tres meses.

Método 2: Bacon crujiente perfecto en sartén y sin humos

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El método más sencillo y el que primero nos viene a la cabeza cuando hablamos de bacon. Como no estamos haciendo torreznos de Soria, no hace falta aceite. Elegid la panceta del grosor que más os guste, pero tened en cuenta que cuanto más gruesa sea la loncha, más tardará en freírse y con un fuego más suave, para que el interior no se quede blando. Lo de quitar las ternillas y la fina capa de corteza lo dejo a vuestra elección, pero si la dejáis, hacedle unos pequeños cortes transversales a lo largo de la tira para que no se enrosque.

Lo mejor es empezar con una sartén grande, plana y fría. Colocamos las lonchas de bacon dentro (no importa que se toquen entre sí porque luego encogerán) y calentamos el fogón a media potencia, volteando las lonchas de vez en cuando con unas pinzas largas. En caso de que el mandil y los guantes no os basten como protección, es recomendable usar una pantalla anti-salpicaduras. Cuando estén doradas a nuestro gusto, se sacan de la sartén colocándolas sobre un plato cubierto con un par de capas de papel absorbente.

El truco viene ahora: si no queréis salpicar paredes y techo, lo mejor es usar agua. Aunque parezca ridículo, teniendo en cuenta que la grasa y el agua se llevan a matar, este método funciona. Se tata de cubrir el fondo de la sartén con agua después de haber puesto el bacon en ella.

Después se calienta a fuego alto para evaporar el agua y una vez que ya no queda nada de ella, se baja la potencia para cocinar la panceta según las instrucciones anteriores. Así hay muchísimas menos salpicaduras, queda menos olor en la cocina y el bacon no se enrosca tanto, quedando perfectamente frito y crujiente.

Método 3: Beicon crujiente en el horno

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Si en casa hay más de dos comensales es posible que necesitéis una maxi-sartén o freír en varias tandas, con el consabido hartazgo (más posterior pestazo) para el cocinero y las quejas porque en el ínterin las primeras remesas se quedan frías. Entonces lo mejor es tirar de horno, santo electrodoméstico que nos permitirá hacer más cantidad en una sola vez, sin olor y sin peligro de muerte por salpicaduras.

Tan sólo hay que precalentar el horno a 200 ºC, cubrir la bandeja con papel de aluminio o para horno y colocar encima las lonchas de bacon. Se mete la bandeja y a partir de 12 minutos se va echando un ojo a ver cómo va nuestro manjar. Para tiras de 3mm de grosor 15 minutos son perfectos. Al revés que en la sartén, el tostado es uniforme y se pierde quizás la gracia de que haya áreas más torradas que otras, pero queda crujiente y de sabor prácticamente igual.