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miércoles, 17 agosto 2022 16:18

El producto que usa Arguiñano para mejorar la ensaladilla rusa

Con esta receta de ensaladilla de langostinos tu mesa se viste de fiesta. Un clásico que siempre triunfa y para el que solo necesitas unos pocos ingredientes sencillos.

La tradicional receta de ensaladilla rusa con patata, zanahoria, huevo y atún con mayonesa elaborada por Karlos Arguiñano pero con un toque especial que en este caso son los langostinos. Plato clásico y famoso, sencillo y muy refrescante aunque si queremos prepararlo bien tenemos que conocer todos sus «secretos». Propuesta culinaria refrescante de cara al verano y el buen tiempo. Una combinación de sabores que «nuestros paladares agradecerán» ¡prepárate para saborearla en todo su esplendor!

Comer langostinos nos aporta vitamina B1, B2, B3, B6, B9, B12 y vitamina E. Asimismo, los minerales que obtenemos de este alimento son magnesio, selenio, sodio, calcio, yodo, zinc, hierro y fósforo. Siguiendo con los valores nutricionales de este marisco, cabe decir que 100 gramos son unas 110 kilocalorías, unos 24 gramos de proteínas, 1,5 gramos de hidratos de carbono, ácidos grasos omega 3 y menos de 1 gramo de grasa.

Su tabla nutricional es muy buena, pero no por ello debemos aventurarnos a comer muchos langostinos. Recordemos que no es lo único que vamos a comer en esa cena o almuerzo. Habrá carne, pescado, más tipos de mariscos, seguramente algo de alcohol, un postre azucarado, etc. Hay que tener cuidado con el consumo de calorías si tenemos una vida sedentaria.

Ingredientes para elaborar la ensaladilla rusa de Karlos

ensaladilla rusa

3 patatas

2 zanahorias

1 cebolleta

2 huevos

8 langostinos 

100 g de guisantes en conserva 

200 g de bonito en aceite

250 g de mahonesa

sal

perejil

Pasos para elaborar la receta de Arguiñano

ensaladilla rusa

Para hacer la ensaladilla rusa, cuece las patatas y las zanahorias (peladas) en una cazuela con abundante agua y una pizca de sal. A los 20 minutos retira las zanahorias, córtalas en daditos y resérvalas. A los 30 minutos, retira las patatas, pela y córtalas de la misma manera. Colócalas (zanahorias y patatas) en un bol grande.

Cuece los huevos en un cazo con abundante agua y una pizca de sal durante 10 minutos. Pela los langostinos y cuécelos brevemente (3-4 minutos) en un cazo con agua con una pizca de sal. Resérvalos.

Refresca, pela y pica los huevos en dados e incorpóralos al bol. Añade el bonito desmenuzado, la cebolleta picada en daditos y los guisantes. Sazona, agrega la mahonesa y mezcla bien. Para servir, coloca un molde redondo sin base (tipo cortapastas) sobre un plato y rellénalo con la ensaladilla. Retira el molde, pon encima 2 colas de langostinos y decora el plato con unas hojas de perejil. Repite el proceso con las otras 3 raciones.

Agregar cebolleta a nuestros platos es un acierto ya que es un alimento que destaca por su alto aporte en fibra, vitaminas y minerales. 

El toque de los langostinos en nuestras recetas

langostinos El producto que usa Arguiñano para mejorar la ensaladilla rusa

Muchas personas relacionan comer langostinos con la Navidad, pero es un error limitar su consumo a esta época del año. Aparte de que entonces los precios suelen dispararse, este crustáceo también queda fenomenal en platos veraniegos como los salpicones, los tartares, los rollitos o los arroces, y te estarás perdiendo gran parte de su potencial si no los disfrutas de todas las maneras.

El calor sofocante del verano puede hacer que no nos apetezca cocinar algunos platos de nuestro recetario habitual, así que tenemos que ser un poco originales y buscar recetas más frescas y rápidas, que no requieran fogones ni hornos de por medio. A la hora de cenar, los platos ligeros como salpicones, rollitos de verduras, sopas de frutas o ensaladilla rusa son la mejor alternativa y todos acompañados por langostinos. Además, en general, son bastante económicos. Los expertos recomiendan comer marisco 3 veces a la semana, siempre y cuando estemos muy sanos, ya que tal hay como augura el título, comer langostinos es saludable, pero hay que tener cuidado con las cantidades.

Los expertos comentan que unas 6 o 7 piezas de langostinos es más que suficiente para un adulto sano. Si tenemos problemas de salud, habría que reducir la cantidad o directamente no comer langostinos. Siempre hay que seguir las recomendaciones de nuestro médico. Este tipo de marisco tiene unos valores nutricionales muy interesantes y es por esto por lo que se incluyen en la pirámide alimenticia. 100 gramos de langostinos aportan a nuestro organismo multitud de vitaminas y minerales muy importantes para el correcto funcionamiento. No es obligatorio comerlos, así que mejor no obsesionarse, ya que esas vitaminas y minerales se encuentran en otros alimentos.

Gracias al aporte de fósforo, se contribuye a la formación y el desarrollo de los huesos y los dientes, también favorece la secreción de leche materna, la formación de tejidos musculares, favorece el rendimiento intelectual y la memoria entre otros beneficios. El calcio es otro mineral que se obtiene al consumir langostinos y gracias a esto podemos mantener funciones importantes como el crecimiento y mantenimiento de todo nuestro organismo. También ayuda a la coagulación de sangre, a la relajación y contracción de los músculos y al fortalecimiento de huesos y dientes.