El pastel de calabacín y atún que más apetece en verano

La palabra pastel, de lo que sea, ya suena bien, ya apetece. Si, como en este caso, lo hacemos de calabacín y atún, una de esas recetas fáciles, rápidas y deliciosas que todos deberíamos tener en nuestro recetario, pues también, porque nos puede servir, por ejemplo, para hacerla cuando queremos cenar algo saludable y sabroso al mismo tiempo. Es un plato muy equilibrado y ligero, con apenas calorías, especialmente si se sustituye el queso semi curado por uno bajo en grasas. Este pastel se cocina en el horno, no obstante, a lo largo de la receta iremos enumerando algunos trucos para saber elaborarlo al microondas o en la sartén.

Ingredientes del pastel

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Con un calabacín grande nos bastará para tres comensales

Este pastel de calabacín y atún es una receta sencilla, como hemos dicho, en la que apenas vamos a tardar 45 minutos en realizarla. Se trata de un primer plato en el que para, por ejemplo, tres comensales, vamos a necesitar como ingredientes un calabacín grande, 2 tomates grandes,  3 huevos, 2 latas de atún al natural, una cucharada postre de orégano, una pizca de sal al gusto, 4 cucharadas soperas de queso manchego semi curado rallado y un chorro de aceite de oliva. Se puede decir que es un plato de coste barato, recomendado para vegetarianos y para aquellas personas que quieran perder peso. Es una receta sin azúcar y sin gluten.

Cómo preparar el pastel

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Lo primero será cortar el calabacín y el tomate

Para empezar a preparar el pastel de calabacín y tomate lo primero será lavar y cortar el primero en rodajas finas y el tomate en cubos medianos, aunque si no te gusta la textura del tomate también puedes rallarlo o triturarlo. Luego hay que engrasar con aceite una fuente refractaria especial para horno y empezar a montar el pastel colocando una primera capa de calabacín y otra de tomate. En estos instantes hay que añadir un pellizco de sal y un poquito de orégano antes de continuar montando capas. Después se escurre una de las latas de atún y se reparte sobre la capa de tomate. Se vuelve a colocar una capa de calabacín, otra de tomate, se espolvorea sal y orégano y, finalmente, la segunda lata de atún. Si lo prefieres, también se puede usar atún en aceite.

Cómo finalizar la receta

El pastel de calabacín y atún que más apetece en verano
Así puede quedar el pastel de calabacín y atún

Para finalizar el pastel, se pone la ultima capa de calabacín y se vierte por encima un chorrito de aceite de oliva. A continuación se bate el huevo, se vierte sobre el mismo con atún y se reparte por encima el queso rallado, y se hornea el pastel a media altura, manteniendo la temperatura de 200 º C, durante 20 minutos. Transcurrido el tiempo, se comprueba si es necesario dejarlo unos minutos más en el horno. Cuando esté listo, se saca la fuente con cuidado de no quemarte y se sirve. Se puede añadir más queso rallado si te gusta con mucho este elemento. Es una cena ligera perfecta porque aporta fibra, vitaminas y minerales. Además, se pueden añadir más verduras si lo deseas.

Hacerlo sin huevo y en microondas

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También se puede hacer el pastel en microondas

Al hacer este pastel puedes prescindir de algunos elementos. Por ejemplo, si eres alérgico al huevo y prefieres hacer esta receta sin este ingrediente, simplemente elimínalo. La tarta no quedará tan jugosa, pero de todas formas estará deliciosa gracias al jugo del tomate. Otra opción si quieres que te quede con esa textura más cremosa es elaborar una bechamel. Una vez hecha, puedes añadirla por encima y, después, espolvorear el queso rallado. Otra de las ventajas de este plato es que puedes hacerlo al microondas, cocinándolo a máxima potencia durante 5 minutos. Tan solo hay que ir comprobando el punto de cocción e ir añadiendo minutos según sea necesario. Para no hacerlo en el horno, se puede cocinar a la plancha el calabacín y el tomate y hacer las capas siguiendo las instrucciones.

Propiedades del calabacín

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Hay diferentes tipos de calabacines

Lo bueno de este pastel es que cuenta con elementos como el calabacín que es un regalo de la naturaleza y un gran aliado para la pérdida de peso. Su aporte de agua y fibra da una sensación de saciedad y reduce el apetito, lo que reduce la silueta. Además, entre sus principales propiedades destaca el que cuenta con vitamina A, E, B y C. El aporte en vitamina C se aprovecha cuando se consume crudo o ligeramente al vapor. El zucchini aporta energía gracias a su contenido de vitaminas del grupo B6. También es una gran fuente de antioxidantes, porque su aporte en vitamina A y C reduce el daño oxidativo y los radicales libres, y es diurético, aumenta la producción de orina. Hay que tener en cuenta que el 95% del calabacín es agua.