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lunes, 15 agosto 2022 2:56

La desgracia de Camila: 75 años para conseguir el respeto de su país

La Duquesa de Cornualles, Camila Parker, es sin ninguna duda alguna, una de las personas más características de la monarquía británica, y esto se debe al triángulo amoroso que conformó junto con su actual marido, el heredero al trono el Príncipe Carlos, y su entonces esposa y adorada princesa, Diana de Gales. Una historia de la que, poco a poco, y tras la muerte de esta última se ha ido recuperando, pero eso sí, muy poco a poco.

Una situación que en la redacción de Cotilleo.es hemos comprobado el pasado domingo 17 de julio cuando la nuera de Isabel II cumplió 75 años, ya convertida en un miembro respetado de la familia real inglesa. Aunque, muy a su pesar, se sigue acordando de lo pasado: «Se me juzgo y criticó durante mucho tiempo».

La resurrección pública de Camila

camilla La desgracia de Camila: 75 años para conseguir el respeto de su país

> Una de las entrevistas que definitivamente ha consolidado la imagen pública de la mujer de Carlos de Inglaterra es la que ha dado para la edición británica de la revista Vogue en su actual residencia, Clarence House. Una encuentro con la prensa que ha afrontado desde una posición privilegiada, sobre todo después de que Camila protagonizara hace unas semanas el servicio de la nobilísima Orden de la Jarretera en la Capilla de San Jorge del Castillo de Windsor. Esta institución que, por cierto, es la más antigua y de mayor rango del Reino Unido con casi 700 años de antigüedad. ¡Ahí es nada!

Una conmemoración que se unió al anuncio más importante que ha hecho la monarca en todo lo que tiene que ver con su figura dentro de la familia real del país anglosajón. Y es que, la misma Isabel II expresó su deseo de que, llegado el momento, la esposa de su primogénito pasara a convertirse en reina consorte. Algo que está más cerca que nunca, especialmente después de que se diera a conocer que ya se están haciendo obras en un ala específica de Buckingham Palace para acoger, cuando se muera la reina, a los Duques de Cornualles. Una informaciones que, además, van acompañadas del el beneplácito de la sociedad. Y es que, una encuesta que ha sacado a la luz  JL Partners  horas después de que la reina lanzara este comunicado, nos confirmó lo que pensábamos: el 55% de la sociedad inglesa está encantada con la futura coronación. Vamos que Camila no podría estar más contenta en su 75 cumpleaños. Aunque, claro, como hemos comentado al comienzo de la publicación, esto no ha sido siempre así.

Un romance digno de tragedia griega

Diana de Gales La desgracia de Camila: 75 años para conseguir el respeto de su país

>Carlos y Camila o los amantes, que era como se les conocía en los círculos más cerrados de la aristocracia británica, se vieron por primera vez en 1970 en un partido de polo cuando ella aún estaba soltera y se llamaba, Camila Shand. En ese entonces, la joven acababa de romper con su novio Andrew, el que después se convertiría en su esposo, y al ver al heredero no dudo en espetarle resuelta: «¿Sabía que su tatarabuelo el rey Eduardo VII fue amante de mi bisabuela, Alice Keppel?«.

En ese momento, los ahora esposos comenzaron una relación discreta, que terminó cuando el Príncipe tuvo que retomar su carrera naval. Una estratagema que, por cierto, fue conformada para separarles por parte de la familia real. ¡Si es que cuando dicen que la realidad supera a la ficción, suele ser por algo!.

¿Cuál era el motivo? Camila era católica y no anglicana. Un impedimento que le condujo a casarse con el señor Andrew Parkel Bowles con el que tuvo dos niños, uno era ahijado de Carlos (para que os hagáis una idea de la comunicación que ya existía entre ellos, que preservaban su buena sintonía por encima del protocolo y de los celos).

En este punto de la historia entró en el juego Diana, la que fue considerada por la corona como la solución fácil. Tenía todos los atributos para ser la futura soberana y, además, evitaba que la reina, Isabel II, se siguiera avergonzando por los rumores que circulaban sobre la vida amorosa de Carlos.

Era tan buena candidata, que en ningún momento se la escuchó cuando intentó decirle a la que sería su suegra el inconveniente tan grande que supondría esa boda. La Princesa acababa de descubrir que Carlos estaba a punto de regalarle una pulsera grabada a Camila. Unas dudas que se resolvieron cuando el hijo del Duque de Edimburgo fue completamente sincero con su futura mujer.

Penny Thornton, astróloga de la Princesa de Gales, compartió en la serie documental de ITV Revenge of a Princess que sorpresivamente, «una de las cosas más impactantes que Diana le dijo fue que la noche antes del matrimonio, Carlos le dijo que no la amaba«. «El Príncipe no quería ir a la boda con una premisa falsa y eso fue devastador para ella», reveló. «Diana no quería seguir con la boda», pero finalmente el matrimonio se celebró. Un enlace que duró 15 años (hasta 1996), durante los cuáles los amantes siguieron viéndose a escondidas, usando pretextos de todo tipo. El más conocido el de asistir a cacerías.

Una discordia que se mantuvo hasta el divorcio de los príncipes y la muerte de Diana en 1997. Este episodio supuso la consolidación de los Duques de Cornualles, y es que, en ese momento, Carlos comenzó a incorporar a Camilla en su vida. En 1999 hicieron su primera aparición como pareja. Un triunfo de su amor que ha terminado por doblegar la voluntad de la Reina Isabel II.