martes, 21 septiembre 2021 7:08

Felipao: todo por un sueño… Así es el escultor de las Meninas, Poppy y Speedy que hechiza al mundo

Felipao es uno de los artistas del panorama español más internacional que existe y con un historia y una filosofía de vida tan grande como sus obras. Entre sus clientes se encuentran la mismísima Reina Sofía como Isabel Preysler, grandes coleccionistas. Ellas son poseedoras de su famosa Menina que es muy especial, poliédrica multifacetada. Su estética ha hechizado a miles de personas aunque a él le da igual que sean conocidas o no las personas. Felipao ha tenido la gentileza de abrirse en cuerpo y alma para nuestra redacción.

Felipao: «Un artista no tiene edad»

Coqueto como él solo asegura que: «Un artista no tiene edad».

El nacido casualmente en Marruecos nunca se podría imaginar antes de comenzar a crear con sus manos, que sus Meninas sirvieran como regalo institucional para personajes ilustres. Isabel Díaz Ayuso se las ha entregado a dos embajadores: al embajador de Italia, Ricardo Guariglia y al embajador de la República de Corea, Bahk Sahnghoon.

 
 
 
 
 
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De la misma manera, muchas empresas e instituciones cuentan con él. Felipao es embajador de la fima DS Automobiles desde hace unos años. Incluso ambos, han colaborado con la Fundación Cris Contra el Cáncer realizando una preciosa Menina con el emblema de la firma para recaudar fondos para la investigación del cáncer en los hospitales. Por ello: «He diseñado una Menina bastante grande, para que se subaste donde los fondos van para Cris Cancer Foundation. Además, ha realizado colaboraciones con Miriam Ungría con quién ha hecho piezas de joyería ideales.

 

 
 
 
 
 
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La primera persona famosa que confió en Felipao fue el prestigioso Philippe Starck

La primera persona famosa que confió fue el diseñador francés Philippe Starck que diseña aviones, yates, cocinas, barcos, es un diseñador multidiseño multidisciplinar. «Me encargó un poppy y el tema que me dijo que le tenía que hacer era el amor. Y le preguntó: ¿El amor? ¿Algo más? y me dijo: ‘¿Te parece poco?'».

Juan Antonio Pérez Simón, coleccionista mexicano de los más reputados a nivel mundial, como Solita Cohen, han caído rendidos a las piezas de nuestro artista: «Solita es una persona que tiene una visión espacial de todo y tiene la visión de ver todo lo que hay en el mercado. Tiene una visión muy global y un eje para comparar en el mercado mundial del arte, y que se fije en ti hace que sea más satisfactorio», reconoce.

Poppy, Menina y Speedy, las piezas que hechizan en el mundo del arte

Sus buques insignias son Poppy y la Menina, pero durante la pandemia decidió dar vida a Speedy que promete convertirse en otra joya de la corona. Y es que Speedy representa a una tortuga, con todo lo que ello conlleva en algunas culturas: buena suerte, longevidad…

Hace 10 años decidió dejar todo, las multinacionales en las que había trabajado por llevar a cabo su sueño: crear obras con las que inspirar, hacer feliz a otros y llenarse… Licenciado en empresariales en ICADE y dejando atrás su gran trabajo, comenzó de cero en lo que más le apasionaba.

«Soy coleccionista de arte. Me gustaba mucho. Con mi primer sueldo me compré una obra de arte. En mi trabajo no era feliz. Sentía que solo tenía una nómina y me llenaba muy poco. Me parecía muy triste. Y me quería dedicar a crear obras», explica a nuestra redacción el que trabajaba en una multinacional farmacéutica mientras se ríe al cambiar tan radicalmente de sector: «El mundo de la farmacéutica se da de tortas».

Felipao y el luchar por tus sueños

Pero, ¿cómo decidió dar este paso?… «El proceso no es fácil de explicar, porque no es tan deductivo sino que es más intuitivo. A mí de pequeño me gustaba la pretecnología. No fue algo racional, sino preguntándome qué me gustaría hacer. He hecho algunos cuadros, pero me sentía más cómodo en la escultura. Me preguntaba qué me gustaría tener en casa si fuera coleccionista. Lo del perro, fue porque era el mejor amigo del hombre. Lo del bulldog porque es un feo atractivo. En el mundo del arte no hay una racionalidad», comenta el consagrado escultor.

«Tomar esa decisión es un momento muy duro. Es a cambio de nada. Los inicios no fueron fáciles», recuerda Felipe García-Bañón porque empezó de cero: «Empecé de cero, cero, cero. Cuando eres un artista te abren las puertas en la galería, pero ir con tu portfolio no es fácil». Y tampoco lo fue, decirlo en casa.

Una decisión que no fue bien acogida en casa pero que él no escuchó

Se ríe tan solo con escuchar la pregunta: «En casa no entendían nada, como te puedes imaginar (ríe)… Todo el mundo me decía pero si tú no sabes pintar, si no sabes nada. Se echaban las manos a la cabeza. Y por lo general, todo el mundo que te rodea, cuando quieres hacer algo que te saca de tu zona de confort, solamente ve los peros… nunca ve los pros. Pero creo que va intrínseco a la seguridad«.

Y reflexiona inspirando a los que quieren lograr sus sueños: «La gente de tu alrededor quiere tu seguridad pero no se dan cuenta que no es lo que te hace feliz. En casa me decían que si estaba seguro de lo que iba a hacer, ¿te parece normal? ¿No es algo que deberías de pensártelo? ¿No es un mundo en el que hay miles de artistas? Y yo decía que había mucha gente también haciendo miles de coches, hay miles de tiendas, siempre hay cientos de personas haciendo otras cosas, pero tú tienes que hacerlo mejor, siendo constante y más creativo».

Ahora años después, su familia opina sobre cómo tendría que ser la próxima escultura.

Felipao comenzó en el arte sin saber nada de él

Tras este diálogo, se creó su web porque no sabía nada de nada, de cómo empezar, de cómo hacer una escultura, de dónde se cogen los moldes… Algo que entiende de forma natural: «Comencé como cualquier emprendedor». «Nadie compra por compromiso, que no le guste y menos para poner en su casa», poco a poco, fui haciendo exposiciones y comenzó a ir gente. Y tus clientes son tu mejor publicidad».

Con motivo del Covid la figura de la tortuga para que dé buena suerte. Speedy es hacer una reflexión del Covid. Y además, está asociado en muchas culturas con la buena suerte y con la longevidad. Con estas premisas, no es de extrañar que sean muchos los que hayan querido hacerse ya con su Speedy. Pero, ¿es posible o es una adquisición solo para unos pocos?

¿Son caras las figuras de Felipao? ¿Puedo hacerme con una?

Pues bien, es algo que es posible: «Las hay desde 14 centímetros hasta figura de 1’17. Es una obra asequible y no va a ser una obra cara. A partir de 150 euros«. Las ediciones limitadas pueden oscilar hasta 45.000 euros en bronce. Y son de bronce porque es eterno: «Es un elemento eterno. Será una obra para nuestros biznietos y para los nietos de nuestros biznietos. Aguanta la intemperie sin problema«. A pesar de la demanda que pueda tener, el artista solo va a hacer 8 que es el número de lo que se llama obra original.

El Rey Felipe, su próxima conquista: ¿Poppy, Menina o Speedy?

Felipao trabaja con bronce o con aluminio. «Las obras de la calle de Juan Bravo -que es un museo al aire libre- son de aluminio y bronce. Es un museo precioso, con unas esculturas muy bonitas. Son materiales perennes y llevan más de 40 años. El bronce lo tenemos asociados a más resistencia. El aluminio me parece que es más moderno. Luego está la fibra de vidrio, que es un material muy resistente y moderno, pero me parece más noble para las esculturas».

Amante de los colores y las figuras distintas sigue esperando que el Rey Felipe le haga un encargo, la persona que más le encantaría que se hiciese con una de sus obras.