sábado, 24 julio 2021 10:19

¿Están cambiando los hábitos financieros de los españoles?

Aplicaciones, banca online, criptomonedas y así, hasta un sinfín de nuevas opciones financieras son las que han aparecido en los últimos años para que los usuarios puedan elegir cómo gestionar sus finanzas personas.

Mientras que antes no se buscaba crédito más allá de las sucursales bancarias, bien saben, por ejemplo, desde comparadores como Matchbanker que cada vez hay más ofertas crediticias y prestatarias en la red desde distintas entidades financieras que no siempre son bancos.

La pandemia, además, ha traído consigo cambios estructurales que ya empiezan a pasar factura: se ha disparado el uso de la tarjeta frente al dinero en efectivo.

Eso significa que cada vez más gente opta por el dinero de plástico sin que monedas o billetes pasen por sus manos, limitando el uso a compras mínimas que no superan los dos euros.

Estamos viendo un cambio brutal. Antes para un crédito se necesitaba nómina, ahora hay opciones que lo avalan con otra documentación. Sin embargo, lo que si vemos es que el dinero ha pasado de usarse exclusivamente a nivel banco para transferencias al uso de aplicaciones y plataformas de pago de son ajenas – aunque conectadas – con las entidades bancarias y sus cuentas. ¿Cuánto tardará en cambiar? La previsión es que en el medio plazo el blockchain de verdad cambie este escenario” explican algunos economistas.

La llegada de las critpmonedas y su uso como forma de pago están levantando ampollas a nivel gubernamental, que buscan la forma de poder fiscalizarla de alguna manera o, por lo menos, de adaptar la maquinaria de hacienda también incluyéndolas.

Lo cierto es que la llegada del blockchain, la cadena de bloques, tiene previsto incrementar su crecimiento hasta un 50% en el próximo año ya que su uso se ha extendido más allá de las criptodivisas y son muchas las empresas que están apostando por ello (por ejemplo, el último titular al respecto, es Disney para evitar la reproducción no autorizada de sus cintas).

Para quienes no estén demasiado puestos, se trata de un registro único y distribuido en la red que, en cada bloque, almacena una cantidad de transacciones que se copian entre todos los participantes que son los que, con los nodos, avalan toda la información quedando ahí de forma inamovible. Cualquier transacción relacionada con cualquiera de estas cadenas debe ser avalada por los participantes y quedaría, nuevamente registrada, en otra cadena vinculada con el nodo principal.

Esto, que a priori puede parecer complejo, es mucho más automático y sencillo y, sobre todo, garante.

Y esto es lo que de verdad hará que en el medio plazo los hábitos financieros, cambien.