miércoles, 16 junio 2021 1:19

La crisis no para las ganas de emprender de los españoles

Aunque parecía que 2020 iba a ser el año en el que por fin despegara la economía y quedara, definitivamente, la crisis de 2007 como un mero recuerdo, lo cierto es que todo se ha ido al traste para muchas familias.

La llegada de la crisis sanitaria internacional ha hecho no solo peligrar trabajos sino también poner en apuros a muchos que esperaban de verdad conseguir mejorar sus condiciones laborales y que han necesitado, sobre todo en el campo del emprendimiento, tirar de ahorros para conseguir no hundir los proyectos que se tenían en marcha.

La financiación, además, hoy en día no es sencilla. Acudir solicitando dinero a bancos que apenas tienen interés en prestar capital cuando a ellos los bancos centrales se los prestan de forma casi gratuita para sus operaciones no es fácil. De ahí que muchos busquen una forma de conseguir prestamos rapidos sin papeles para poder salvar sus pymes, su economía familiar y dar un respiro a las cuentas para salir adelante.

España es, por definición, un país de emprendedores. Son las pymes, las pequeñas y medianas empresas, las que han conseguido crear un tejido empresarial que da sueldos a buena parte de la sociedad.

Tiene que ver con la creatividad, con las ganas de apostar por ideas y productos de gran calidad que, aunque prioritariamente tienen que ver con los propios productos de la tierra, cada vez han dado un giro mayor hacia el sector servicios y, sobre todo, hacia la innovación.

En España hay un caldo de cultivo de start ups que está convenciendo cada vez a más inversores internacionales, pero para llegar a ese punto es necesario poner en marcha, con financiación propia, el proyecto.

De ahí que sea importante conseguir la financiación buscando opciones de préstamos interesantes que, gracias a los comparadores, se gestionan en menos tiempo para recopilar los datos necesarios en busca de las mejores o condiciones más óptimas para cada caso.

Pese al descenso de la creación de nuevas empresas, lo cierto es que las que existían están buscando la forma de seguir con su actividad, aprovechando no solo la creatividad sino acogiéndose a nuevas demandas sociales que han ido apareciendo y que han abierto la puerta a ser de nuevo pioneros en innovación, automatización y en campos como la industria, la robótica e, incluso, la realidad virtual.