lunes, 19 abril 2021 11:49

Iñaki Urdangarín, sin ocultar su alegría, disfruta de su último día de trabajo en Madrid

Sin poder ocultar la alegría que siente por dejar Madrid y trasladarse a Vitoria con algunos de sus seres queridos. Así ha llegado Iñaki Urdangarín al Hogar Don Orione, donde hoy afronta su último día de trabajo antes de abandonar Madrid.

Iñaki Urdangarín

El marido de la Infanta Cristina comenzó su labor de voluntariado en el centro en septiembre de 2019. Un lugar en el que le recibieron con los brazos abiertos y donde, poco a poco, recuperó la “alegría” y la “sociabilidad” perdida después de 14 meses de prisión en régimen de aislamiento en la cárcel de Brieva.

Ahora, año y medio después, Urdangarín dice adiós al Hogar Don Orione, a Madrid, y al Centro de Inserción Melchor Rodríguez García, donde ingresaba el pasado enero para someterse a un programa de inserción para condenados por delitos económicos, a cambio de su deseado tercer grado penitenciario, que le acercaba un paso más a la libertad.

Hoy trabajará por última vez en Don Orione y se despedirá, definitivamente, de los que han sido sus compañeros en los últimos tiempos, y este mismo fin de semana pondrá rumbo a Vitoria, donde el lunes comenzará un trabajo como consultor en un buffete de abogados de la capital alavesa. Un traslado que él mismo pidió para estar más cerca de su familia y que Instituciones Penitenciarias aprobaba el pasado martes.

Lejos de estar apenado por dejar Madrid y despedirse de sus compañeros, hemos visto a un radiante Urdangarín llegado al Hogar Don Orione, donde en estos momentos está realizando sus labores de voluntariado por última vez.

Con una media sonrisa que se adivinaba bajo la mascarilla, y unos ojos brillantes de alegría, el exduque de Palma ha entrado al centro sin realizar declaraciones. Sin embargo, y rompiendo con su tónica de discreción habitual, el marido de la Infanta Cristina ha realizado un leve asentimiento de cabeza cuando le hemos preguntado si le emocionaba despedirse de su trabajo, lo que indica que, a pesar de su felicidad por regresar a Vitoria, le apena poner fin a su ciclo en Madrid. Urdangarín podrá empezar de cero y pronto veremos que tal le va por tierras vascas.