jueves, 25 febrero 2021 16:23

El guardaespaldas de Lady Di zanja la polémica acerca del accidente que le costó la vida

El 31 de agosto de 1997 es una fecha coloreada en rojo en los calendarios de todas esas personas que siempre fueron seguidores y admiradores de la Princesa Diana. Un terrible accidente de coche que acabó con su vida y con la de Dodi al Fayed, última pareja de esta increíble mujer que sigue siendo un icono mundial. Muchos han asegurado, desde entonces, que no fue un fatídico accidente, sino que hubo premeditación o incluso motivación de que eso ocurriera…

Nada más lejos de la realidad, según las declaraciones que Ken Wharfe, guardaespaldas de la princesa durante seis años, dio al Daily Mail: “Puedo decir con toda certeza, después de décadas de experiencia policial, que la muerte de Diana de Gales no fue un asesinato, fue un accidente terrible que debería haberse evitado”.

Sin embargo, lo que más nos llamó la atención de aquellas declaraciones fue la afirmación que hace. Y es que el que fuera cuerpo de seguridad de la casa británica aseguraba que sí que hubo errores, el primero de ellos confiar en el guardaespaldas contratado por la familia Fayed.

Recordemos que la Princesa Diana y su pareja fueron a cenar al hotel Ritz de París y ya tuvieron problemas para llegar allí por la persecución de los paparazzis. Después de cenar, Dodi al Fayed pidió a su cuerpo de seguridad que los trasladaran a su domicilio en los Campos Elíseos y ahí está el siguiente error. Según Ken Wharfe esos guardaespaldas carecían de experiencia.

Dodi ordenó a su chófer conducir un todoterreno Range Rover como señuelo, mientras que el automóvil en el que viajaba la pareja era conducido por otro de ellos: “Así fue como la princesa Diana se subió a un coche con un conductor que, según informó el equipo de seguridad, había estado bebiendo todo el día. Otro de los guardaespaldas de Fayed había notado el olor a alcohol en el almuerzo”.

Según Ken, un comportamiento que no se debería haberse permitido, ya que el cúmulo de errores terminó en ese terrible accidente en el que perdió la vida la pareja. Ese día, Lady Di dejó de ser la princesa del pueblo para convertirse en un icono mundial.