La reina Letizia es muy estricta en todo lo relacionado con sus hijas. El problema es que sus exigencias afectan a otros niños y niñas, los que estudian con las infantas. Y es que la soberana hace y deshace a su antojo en el Colegio Santa María de los Rosales. La buena entente que mantiene con el director del centro hace que todas sus indicaciones sean escuchadas. El problema es que su última directriz ha puesto en pie de guerra a padres y alumnos que se han plantado con un rotundo: “¡Hasta aquí hemos llegado”.
5Leonor y Sofía, dos niñas con trato diferente
Desde bien pequeñas, Leonor y Sofía han sido educadas para no explicar nada de lo que ocurre en su vida familiar. ¿El motivo? Se desconoce. Unos hablan de cuestión de seguridad, otros aseguran que el papel que tienen reservado en la vida hace inviable que se manejen con los mismos códigos de sus coetáneos. Sin embargo, esto choca con la máxima de doña Letizia y don Felipe, que sus hijas disfruten de una infancia como la de cualquier otro niño de su edad.
El mutismo impuesto por los reyes a sus hijas afecta también a sus compañeros de clase, pues si algo cuentan Leonor y Sofía, están obligados a guardar silencio. Por otro parte, hablamos de una circunstancia que pocas veces ocurre, pues las infantas ya tienen callo en esta cuestión. Tal como dijo la reina hace un tiempo, sus hijas están muy bien aleccionadas en este sentido.







