La década sabática de Coto Matamoros en televisión, ¿por voluntad propia o por obligación?

 

Ha cumplido Coto Matamoros diez años prácticamente alejado de la televisión. Decimos prácticamente porque desde que dejase de colaborar en las Crónicas Marcianas de Xavier Sardà y en el Cada día de María Teresa Campos ha reaparecido efímeramente en algunos momentos. Los tres más llamativos fueron una entrevista en DEC, donde amenazaba desde Tailandia con suicidarse si lo encarcelaban por no pasar la pensión compensatoria, otra en el Deluxe, donde se encaró con su hermano Kiko antes de señalar que Makoke lo quiso «violar», y alguna colaboración como filósofo de guardia en la penúltima etapa televisiva de Jesús Quintero.

 

También ha sonado como fichaje de algunos realities y de El Chiringuito de Josep Pedrerol, por no hablar de cuando decía que iba a acertar los números del Euromillón en Levántate y Cárdenas de Europa FM.  Pero el polemista mejor pagado de la televisión en la década pasada lleva demasiado tiempo en paro, quizás por voluntad propia. Así entró en la caja tonta: «Antes de Crónicas había hecho algunos programitas sueltos, pero fui allí porque presenté una novela. Y a los 10 minutos Sardá ve que es un personaje que se ajusta a lo que debería tener allí. Y en la publicidad me propone trabajar allí. En esa época me dedicaba a escribir. La cifra que me ofreció me pareció astronómica… Y en tres meses ya ganaba el triple. En ese momento no me lo pensé dos veces. Aunque me equivoqué, lógicamente. Es lo que tienen las tentaciones. Me equivoqué porque he pagado una factura elevadísima. Si hay algo malo en esta vida es la fama. La mala fama no es la peor porque no decepcionas a nadie e incluso algunos se pueden llegar a sorprender. Pero tener buena fama debe ser horrible».

coto matamoros

El tertuliano explicó la razón por la cual abandonó los platós, aunque muchas voces señalan que su adiós fue forzado tras ser despedido por Sardà y tras ver en primera plana como María Teresa Campos fracasaba en el matinal de Antena 3. Habla Coto: «Yo dejé la televisión por mi hija, que tiene ahora 13 años. Estaba en una edad en la que consideré peligroso seguir por ese camino porque realmente la figura que me había creado era la caricatura de un monstruo: el tío más golfo del mundo, que se drogaba para desayunar y no paraba hasta acostarse. Y que una niña fuera al colegio y le dijeran: «Tu padre» No me arrepiento lo más mínimo dejarlo, fue una bendición. Lo que pasa es que la televisión te da un dinero facilísimo, sobre todo para una persona como yo que no le importa discutir de cualquier cosa. Yo ganaba 18.000 euros en un día, es difícil renunciar a eso».

 

Coto no se reconcilia con la televisión, a la que desprecia, y tampoco con su hermano Kiko, al que tiene en poca estima por varias razones: «Lo de mi hermano es algo que ha ido buscando él, tampoco me paro a pensarlo. Ha querido crear una rivalidad. Siempre le he considerado por debajo de mí, no me ha levantado ninguna mujer, tiene complejo de inferioridad… Yo le he ayudado cuando me lo ha pedido. El primer sorprendido de las descalificaciones y agresiones verbales soy yo. Tampoco me preocupa, yo vivo en otra dimensión, ese barro ni lo piso. Además esto no da audiencia, son actos violentos y dan vergüenza ajena. Y ahora con la familia, que están haciendo como los Pajares 2.0., todo eso es una mierda. Es absoluta basura que sí da audiencia, pero es muy desagradable. La primera vez me quedé sorprendido y avergonzado, sintiendo una gran vergüenza ajena por él. No entiendo como alguien puede entrar con esa violencia, odio, rencor y envidia. Me dio mucha pena. A mí la opinión que la gente pueda tener de mí me trae sin cuidado. Mi felicidad no va a variar por lo que piense la gente. Pero qué más me da. No voy a tener ninguna relación con él más».