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martes, 27 septiembre 2022 1:16

Los realities más polémicos emitidos en España

España es carne de realities. Es uno de los mejores países para emitir absolutamente cualquier cosa a través de televisión. Y todos, absolutamente todos, tienen polémica. ¿Te acuerdas tú de alguno de estos? Seguro que sí, aunque fuera de oídas, todos hemos oído hablar de estos shows. 

Aunque no todos fueron igual de polémicos, sí que causaron cierta controversia: ya fuera por la dinámica de los propios realities, o porque hubiera algún enfrentamiento entre el público y el programa, o porque simplemente se lió la gorda. Y es que estos han sido los realities más controvertidos.

Curso del 63

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Curso del 63 era una especie de gran hermano para jóvenes, ambientado en un colegio

La idea fue de Antena 3: hacer una especie de Gran Hermano juvenil, en el que los jóvenes tenían que participar en un internado. Desde el primer capítulo vemos el chonismo implícito en los realities de España: lloros por las extensiones, piercings, y etc., etc. ¿Cuál fue la polémica? Si realmente se ambientaba e los 63, una educación severa incluía, sin ninguna duda, palmetazos. Evidentemente, no se puso en práctica, pero alguna vez lo echamos de menos.

Todo fue calvo de cultivo para formar a una generación de jóvenes que saltaron de reality en reality o hacia las portadas de Interviú. De hecho, algunos quisieron participar después en realities de Telecinco, y alguno que otro consiguió ser pretendiente o tronista.









Hotel Glam

[caption id="attachment_1212" align="aligncenter" width="1429"]hotel-glam Hotel Glam, la reunión de los ninis[/caption]

Hotel Glam fue básicamente un reality donde juntar a todos aquellos que podían generar audiencia, con el fin de ver cómo se peleaban. Es como el antecedente de «Gran Hermano VIP», pero ambientado en un hotel de lujo, y por supuesto, con todas las comodidades asociadas a ello. 

La ganadora fue Yola Berrocal, choni ancestral de España, y menos mal que duró una sola temporada, porque si no, nos entraban los siete males. Era lo más casposo que podíamos encontrar en televisión en el año 2003. Y todo por el premio de los 50.000 euros. Eso sí, pasaban tres meses a cuerpo de rey.